El rival incómodo.

Barcelona y Bayern München tienen muchas cosas en común, ambos equipos son catalogados como los mejores del mundo, tal vez ahora el Bayern lleve la delantera en ese rubro, sin embargo nunca hay que descartar al equipo blaugrana. También ambos equipos compartieron director técnico, Pep Guardiola, quién dirigió al Barcelona entre los años 2008-2012 y que ahora dirige al Bayern München desde la temporada 2013. Sin embargo también comparten algo más, ambos equipos tuvieron que cruzarse con el Arsenal FC en Champions League más de una vez.

Y es que es el Arsenal, este equipo del norte de Londres, quien es el rival incómodo por excelencia y lo demostró la temporada pasada de Champions al vencer a domicilio (2-0) al poderoso Bayern y casi eliminarlos de dicha competencia (cabe mencionar, que el equipo bávaro clasificó con un marcador de 3-3 con la ventaja de anotar más goles de visitante). El antecedente lo decía, desde aquella final en 2006 donde los dirigidos por Arsène Wenger pelearon el campeonato al Barcelona de Ronaldinho y Eto’o, pasando por duelos seguidos en octavos de final años siguientes, hasta el año pasado con el resultado que todos conocemos. Los puristas me van a decir, pero Ray, el Arsenal no ganó ninguna eliminatoria, y es cierto, los resultados hablan, no ganó ni una sola, sin embargo, hoy no estoy midiendo resultados. Vaya que el Arsenal hizo sufrir al Barcelona hace tres años, donde no sólo lo venció 2-1 sino que también frenó eficientemente a Lionel Messi, y vamos, el año pasado fue el único equipo que pudo derrotar al Bayern München en el Alianz Arena.

El miércoles el Arsenal tiene otra oportunidad más de pasar la barrera de los octavos de final de la Champions y qué mejor que ante el vigente campeón. Arsène Wenger mantiene la misma base de jugadores que enfrentó al Bayern hace un año y que se quedaron apenas a un paso de vencerlos, sólo que, al día de hoy, hay unas cuántas diferencias. Hace un año los Gunners peleaban por llegar a puestos de Champions, misión que parecía imposible, hoy son segundos de la Premier a dos puntos del líder Chelsea, hace un año el Arsenal había perdido a Robin van Persie, su estrella y líder en el campo, hoy tienen a Mesut Özil, el mejor ’10′ del mundo y una confianza por los cielos. Pero la gran diferencia, hace un año el Arsenal no se había probado de lo que era capaz, hoy con sed de venganza y con la confianza de que jugando como saben pueden competirle a cualquier equipo del mundo, la historia va a ser diferente.

Arsenal ya es un rival incómodo, pero me atrevo a decir que hoy, es más incómodo que nunca.

Me queda media hora.

Me queda media hora. Media hora antes de entrar a mi última clase del día: Instituciones políticas comparadas. Nada más con el nombre podrán imaginar lo aburrida/tediosa/hartante -agregue cualquier adjetivo de su gusto- que es. Como les dije, media hora. En mi condición actual, me doy cuenta del poco (o mucho, depende del estado de ánimo) tiempo que es. Como podrán inferir, en mi caso es poco, muy poco tiempo. Me encuentro sentado en la cafetería de mi universidad, esta sola y triste cafetería (mucho del crédito tiene que ir a las personas que estúpidamente quitaron Plaza Deli) mientras intento rescatar lo poco de psicólogo que existió en mí, analizando a las personas del lugar (o al menos eso creo que hago, déjenme soñar). Me pongo mis lentes para ver bien y aquí comenzamos. Nunca falta, a mi izquierda la típica niña sola con su celular, me pregunto si estará hablando con algún galán o tal vez al contrario, quejándose con su mejor amiga, acerca de algún galán. Enfrente un grupito de chavos hablando sobre a qué antro van a ir el fin de semana ¡Dios mío! Y eso que apenas estamos en martes. A mi derecha una pareja entrándole duro a la ‘pashion’ como si no hubiera mañana, desde aquí puedo ver sus lenguas, iugh, no es la mejor de las vistas, mejor cambiemos ¿qué hay atrás? Bueno, atrás hay unas chavas haciendo una tarea y por lo que alcanzo a ver, la tarea es de arquitectura o una de esas madres de carrera, quién sabe. La chava enamorada/ardida sigue escribiendo con su celular, o está clavadísima, o el güey con el que salía era un patán, ni se despega. Esto se vuelve aburrido, imaginen, parece un lugar sin alma donde sólo se escucha Telehit de fondo (y me niego a describir algo más con la palabra Telehit). De hecho, podría empezar a elaborar algo con respecto al aburrimiento que se respira por aquí, pero será para la próxima, mi media hora se ha acabado y como les dije, toca instituciones políticas comparadas (sí, ya sé, yuju) y allá vamos…

There are no words enough

It’s all a matter of time and time is quite a bitch. It makes me remember everyday since then and it makes it unbearable. Maybe I just need to write it here, because honestly I don’t know where else I could do it. Maybe you won’t read it. Ever. Maybe you won’t ever listen this words, let’s face it, words are not enough to make you understand, to describe all the things I’ve been trough the last years. But do you remember? Time is quite a bitch and it has been very incisive with me. It’s hard as hell and if you have been watching me, you know this is true. This is the best I can do, in my blog, how pity. Anyway, I’ve never had the opportunity before, not ever, to tell you this very few words, the ones I never told you. I know they are not enough. But for the first time in my life I want them to be true.

I’m sorry.
I’m truly sorry.

There are no words enough

It’s all matter of time and time is quite a bitch. It makes me remember everyday since then and it makes it unbearable. Maybe I just need to write it here, because honestly I don’t know where else I could do it. Maybe you won’t read it. Ever. Maybe you won’t ever listen this words, let’s face it, words are not enough to make you understand, to describe all the things I’ve felt the last years. But do you remember? Time is quite a bitch and it has been very incisive with me. It’s hard as hell and if you have been watching me, you know this is true. This is the best I can do, in my blog, how pity. Anyway, I’ve never had the opportunity before, not ever, to tell you this very few words, the ones I never told you. I know they are not enough. But for the first time in my life I want them to be true.

I’m sorry.
I’m truly sorry.

Ya saben cómo es esto.

Llevo pensando todo el día en ella, cuando en un abrir y cerrar de ojos creo que la veo a lo lejos, el corazón se me acelera involuntariamente, intento acercarme un poco para asegurarme. Veo unas botas moradas y una bolsa azul igual a la que usa para venir a la universidad. —Es ella— me lo digo a mí mismo en voz alta. Mi corazón empieza a latir aún más rápido, es chistoso lo que me pasa, hasta hace unos meses no recordaba lo que se sentía que el corazón se me pusiera más que loco. En ese momento intento buscar en una excusa para acercarme y no parecer lo que soy, un obsesivo enamorado. Sigo pensando en mi excusa. ¿Puedo pedirle la tarea? No, no seas tonto Raymundo ella estudia Comunicación ¿cómo se te ocurre pedirle la tarea? Rápido piensa en algo real, piensa piensa piensa. Mi corazón sigue alborotado, los latidos los siento hasta la punta de los dedos del pie. Pero claro, no necesito excusa para acercarme, lo haré y punto. Sin quitarle los ojos de encima voy dando pasos cada vez más rápidos, ella aún no se da cuenta de que estoy cerca, por supuesto siento que el corazón me va a explotar en cualquier momento ¿acaso puede latir tan rápido? Por fin estoy a menos de tres metros, casi puedo respirar su esencia, podría perderme en ella por horas, pero tranquilo Ray, apenas la vas a saludar. Sin parecer sospechoso, me doy una ligera palmada en la cara, asumo mi postura “cool” y me acerco, todo para que cuando ella volteé y me mire con esos grandes y misteriosos ojos, me derrita y me tumbe todas mis posturas, mis pensamientos y hasta mi nerviosismo, es como si con su mirada encontrara tranquilidad, como si encontrara paz. ¿Cuándo dejó de latir mi corazón? Supongo que cuando me miró, Dios, es que esa mirada me deja sin armas, sin nada. Apenas han pasado dos horas desde que la vi por última vez, pero su compañía se ha hecho algo adictivo para mí, sí, ella es mi adicción. Tantas cosas que pensé y que me pasaron y todo para terminar diciéndole —Hola mi amor, ya te extrañaba—.

En fin, es el amor, ya saben cómo es esto.

¿No se supone?

Se supone que tengo que ser feliz, que no tengo de que quejarme y que la vida siempre ha sido buena onda conmigo. Si ese es el caso ¿por qué me siento tan de la mierda todos los días? ¿No se supone que tengo que ser feliz? Se supone que por tener coche, ir a una universidad bonita (y fresa), ser blanco, alto, guapo, no sufrir económicamente y para colmo tener una familia que “me apoya”, ya debería ser feliz y no tener de qué quejarme. Pero no es así, todos los días la tristeza y la melancolía rondan por mi cabeza y las ideas de sentirme inútil son latentes en mi mente. Ah, pero se supone que tengo que ser feliz. La vida no se ha portado tan buena onda como todos juran y hasta dan por hecho. Ja, ilusos, no saben las cosas que todos los humanos sufrimos. Mis papás se divorciaron cuando yo tenía 9 años, me cambiaron de escuela contra mi voluntad a una donde, además de recibir bullying, no era del agrado de mis compañeros. Sufrí la ausencia de mis dos padres, en tiempos distintos pero largos en su momento y el constante trauma de querer superar mi timidez y a la hora no poder hacerlo siempre me pesó, eso entre otras cosas que me da hueva mencionar. Nunca faltan los puristas positivos que apelan a que debo levantarme cada que me pasa algo “indeseable” que es nuestra condición como seres humanos el superar las cosas y no tropezarte con las piedras y baches que hay en el camino. ¿Pero qué acaso no se han preguntado? ¿Qué acaso nadie puede entender que en el fondo me gusta estar triste, melancólico y sin grandes motivaciones? ¿Acaso nadie lo cree posible? Ah, pero es que se supone que debo ser feliz. ¿Pero por qué debo serlo? ¿Por qué es una obligación? Hay personas que les funciona ser felices 24/7, andar positivas, decir que están en control de todo, es más, hasta decretan al universo que sólo les van a pasar cosas buenas, está bien adelante, sean felices, si es que eso es lo que les llena. Pero no todos necesitamos de una sonrisa y de una actitud positiva para vivir. No se empeñen en hacerme sentir feliz, no bajo sus estándares. Me basta con saber que hay al menos unas pocas personas a las cuales les importo y que el Arsenal juega cada fin de semana, de ahí en fuera venga la tristeza, venga la melancolía, en una de esas y son ellas las que me terminan haciendo “feliz”.

Una cerveza, una parte de ginebra, jugo de limón y hielo.

De días cansados, hoy la vida sí se rayó. Tal vez no hice muchas cosas, la bronca es que traigo un cansancio mental tremendo por varias razones. La primera es que no he visto a mi mamá por cerca ya de tres meses, somos muy unidos y eso me ha pesado las últimas semanas. La otra es que me cargo una singular alergia que no me deja en paz, no en balde llevo gastados ya tres rollos de papel en dos días. Todo esto sumado claro, a las presiones de mis materias en la uni, en especial la de Asia-Pacífico de la cual tengo examen mañana… Dios, qué horror, puras capitales y ubicación de los países, como si estuviera en cuarto de primaria. ¿A qué voy? No me encuentro en mi mejor momento de la semana, y apenas es lunes.

De repente , y como buen chico enamorado recuerdo a Marimar y en especial una foto que tiene con unos lentes de Lolita, ya saben, como los de la película de Kubrick. Me olvido de mis penas por un momento y sólo pienso en esos lentes para eventualmente recordar la trágica trama de la película. Parece que escribo sin sentido, y de alguna manera, es cierto, este post no tiene ni pies ni cabeza, sólo puros sentimientos que van saliendo conforme escribo cada palabra. Me lo han dicho mil veces, “no escribas sólo con las emociones, piénsale y redacta bien Raymundo, que si no, nadie te va a entender”. Eso me lo dijo mi maestra de primero de secundaria en el Madero, pero vamos ¿para qué voy a querer escribir como ella quiere? Escribo como quiero y si no quiero que el post tenga pies ni cabeza ¿qué más da? Es mi post ¿no?

El recordar a mi maestra me revolvió el estómago, hay muchos traumas de esa época, jajaja recuerdo mucho una vez que esa maestra llamó a mi madre toda preocupada por un cuento que había escrito. “Señora Carrillo estoy muy preocupada, Raymundo escribió un cuento horrible, acerca de un asesino que mata a todas sus víctimas mientras duermen ¡y sólo tiene 13 años! Por favor hable con él, esto es inadmisible, de repetirse tendré que reportarlo”. Esas fueron sus palabras, si supiera de lo que escribo ahora creo que le da un infarto a la pobre. Tal vez un día de estos le mande uno de mis últimos cuentos asesinos, sólo por joder, ya saben.

Todo iba bien, tenía que recordar a mi maestra, ni modo, es mi mente y no puedo controlarla pero ya sé qué hacer, o en este caso, tomar para olvidarla. Una Lolita, tranquila Marimar no quiero tomar a una niña de 14 años, es una bebida. Contiene una cerveza, una parte de ginebra, jugo de limón y hielo. Tal vez, y sólo tal vez con eso se me olvide el pésimo inicio de semana, mi mal humor, a mi maestra de primero de secundaria y de paso ponerme en el mood de ver a su tocaya la película, hablar un buen rato con Marimar y echar una que otra cursilería (a las cuales me voy acostumbrando) de esa manera hacer mejor esta noche, así tal vez mañana sea un día mejor, o al menos uno no tan malo como los últimos que he tenido.

Sin más que agregar a este palabrerío sin sentido ¡Salud!